<servlet><servlet-name>Groovy</servlet-name>
<servlet-class>groovy.servlet.GroovyServlet</servlet-class>
</servlet><servlet-mapping>
<servlet-name>Groovy</servlet-name>
<url-pattern>*.groovy</url-pattern>
</servlet-mapping>
if (!session) {
session = request.session(true)
}
if (!session.counter) {
session.counter = 1
}
html.html { // utilizamos del MarkupBuilder
// para construir una página tonta de respuesta
head {
title("Esto es un Groovy Servlet")
}
body {
p("Bienvenido, ${request.remoteHost}: ${session.counter}! ${new Date()}")
}
}
// incrementamos el contador en la sessionsession.counter = session.counter + 1
Un paso adicional de configuración, sumamente importante, para poner nuestro groovlet en marcha, consiste en incluir las dependencias necesarias. La opción más sencilla es incluir el archivo groovy-all-XXX.jar en el directorio WEB-INF/lib de la aplicación web.
Si, por ejemplo, colocamos los archivos .groovy en el raiz de nuestra aplicación el servlet de groovy se encargará de compilar los archivos. En el caso de tomcat podríamos editar el archivo tomcat/conf/server.xml del siguiente modo:
<Context path="/groovy" docBase="c:/groovy-servlet-base"/>
Podríamos acceder al archivo creado anteriormente mediante la siguiente ur:l http://localhost:8080/groovy/hello.groovy
Hasta pronto,
Migue






